jueves, 6 de febrero de 2014
Ayer por la noche, despues de un mes de toda esta locura, pude volver a llorar. Decidi dejar de reprimirme, y largar todo. Al fin de cuentas, eramos solo yo, la almohada, y los miles de recuerdos que tanto me vienen atormentando. Supongo que fue algo liberador, quien sabe. A veces siento que nunca mas voy a poder volver a ser feliz. Podría decirse que soy algo extremista, pero nadie puede sentir este vacío negro que siento dentro mío, por ende nadie puede determinar si lo exagero o no. El tiempo va pasando y es como si en vez de cerrarse esta herida, cada vez esta mas expuesta, y cada vez que te nombran es como si alguien me retorciera la garganta, dejandome sin habla. Ya me siento bien para retomar mis actividades, quizas necesito despejarme un poco mas, pero si despejarme significa empezar a olvidarte, o empezar a aceptar esta puta realidad de vivir sin vos, mejor prefiero pasar mi vida entera tirada en una cama y llorando, pero sin olvidarte. Siempre voy a mantener tu recuerdo vivo. Te amo abuela.
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