viernes, 3 de mayo de 2019

Lo que siento por vos

Me mirás. Me acaricias suavemente la espalda. Tus labios tocan los míos y nos fundimos en un beso, que si fuera por mi duraría toda la vida. Porque me encanta besarte, me encanta tocarte, me encanta sentirte cerca mio. Me encanta la manera que tenés de hacerme sentir especial. Me encantan los ratos que pasamos juntos. Me encanta que hagamos valer cada segundo cuando estamos el uno con el otro. Tu casa, con tus figuras de colección, tus cds apilados, tus cómics en el estante, tu cama y vos, se volvieron un refugio seguro para mí en este tiempo de cambios necesarios pero drásticos que estoy atravesando. Tu pecho se volvió un lugar seguro para mí. Tus abrazos son como una inyección de adrenalina que me demuestran que no todo está tan mal, que no todo es tan terrible como parece si tenés al lado a la persona correcta. Pero pasan cosas. Y de a ratos dejás de mirarme. De a ratos no me acariciás ni me abrazás como me gustaría. De a ratos me siento sola, casi abandonada. Y yo sé que eso está mal. Yo sé que en realidad no debería sentirme sola, porque al final del día siempre me tengo a mí. Pero no puedo evitarlo. Cuando no me mirás, cuando te distraes pensando en tus miedos o en tu incapacidad de formar algo serio, siento como una leve angustia se apodera de mí. No te confundas, no es que no me pueda levantar de la cama. Pero molesta, está ahi apretándome un poquito el corazón diciéndome 'boluda, estás hasta las manos'. Y es en ese momento, que no sé que hacer. No sé para que lado correr. No sé que es lo correcto. Porque quedarme cerca tuyo, sería hermoso. Pero esos ratos en los que no me mirás, te juro querido, son aniquilantes. Y alejarme, alejarme sería tan aburrido. Sería volver a la rutina. Sería perder mi refugio. Sería ganar estabilidad y seguridad pero sería perderte a vos. Y lo que menos quiero en este momento, es perderte. Entonces, que hacemos querido? Me vas a mirar más seguido?