sábado, 2 de julio de 2016
Nunca creí en el karma. La frase de ''todo vuelve en la vida'' siempre significaron palabras vacías para mí. Cosas que uno dice para consolarse en los momentos donde el enojo te nubla la vista. Nunca creí en el karma,hasta que lo volví a ver a él. Ese que me rompió el corazón en pedazos. Ese que sin querer o queriendo me convirtió en esto que soy hoy, una escapista del amor. Ese que me enamoró sin darse cuenta, y me desilusionó sin siquiera saber que lo estaba haciendo. Él,uno de mis mejores amigos, del cual estuve enamorada un año sin que el lo supiera.
Decidió irse de la ciudad a probar cosas nuevas. Quería crecer, tener mas calle, aprender cosas sobre la marcha. ¿Y que iba a decirle yo? Era la amiga, obvio que tenia que darle ánimos y decirle que iba a lograr lo que se propusiera. Aunque por dentro estaba destrozada, no podía permitirme demostrar mis sentimientos reales, me encargué de esconderlos bien, y de sonreír el dia de su partida. Pero a mi pesar, la pesadilla no terminaba ahí. Dos semanas mas tarde me enteré que todas estas ansias de renovarse de mi amigo, tenían un nombre... Brenda.
Brenda era mayor que yo, tenia casa propia, estudiaba en la universidad y casualmente, era la huésped de él en su nueva ciudad. Jamás iba a poder competir contra ella. Tenia el corazón de mi amigo en sus manos, y podía hacer lo que quisiera. Logro que se mude de ciudad, ¿porque no lograría ganarme en una hipotética batalla por su amor?
Así que me di cuenta, tenía que dejarlo ir de mi corazón.
Me llevaría páginas y mas páginas relatar como logre sanarme de ese desamor, porque desgraciadamente para mí, no fue fácil. Lo importante es que lo logré. Y me di cuenta el dia que lo volví a ver 2 años después. Estaba hermoso como siempre. Pero ya no sentía dentro mío esas ganas de abrazarlo fuerte y de llenarlo de besos. Habia enfriado a tal punto mi corazón, que sus miradas profundas ya no causaban nada en mi.
Y entonces me lo contó todo. Me contó que Brenda solo lo utilizó como un juguete más y nunca quiso sacarlo a la luz. Me contó que nunca se habia sentido tan humillado como durante el tiempo que vivió con ella. Me contó que solía extrañar nuestras largas charlas por la madrugada, y que Brenda no sabía hacerlo reír como lo hacía yo. Y me lo dijo. Me dijo que se había dado cuenta que yo era su otra mitad, y que no podía vivir sin mi.
Jamás imaginé que un sentimiento de rechazo absoluto iba a ser lo que recorra mi cuerpo en ese momento. Pero así fue. No supe más que hacer que rechazarlo una y otra vez, y lo único que supe decirle fue ''perdón, pero no me parece bien que confundas las cosas, vamos a tener que alejarnos''.
Y sufrió, y lloró, y se desilusiono del amor, así como lo había hecho yo dos años atrás. Nunca creí en el karma,hasta que lo volví a ver a él.
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