martes, 23 de octubre de 2018
Mi mejor amigo
Tuve muchos amigos. Tengo los suficientes hoy en día. También me cruce con gente a la que la palabra amiga le quedó grande. Pero esos, no importan, tengo tuve y tendré muchos amigos porque soy la persona mas amiguera del mundo, me encariño hasta con las piedras.
Vos fuiste especial desde el principio. Nuestra amistad fue una locura siempre.
Estuviste conmigo siempre que te necesité. Me hiciste reír cuando lo único que quería hacer era tirarme a llorar a escondidas. Me acompañaste en el año más horrible de toda mi vida. Fuiste como una luz en tiempos en los que mi corazón estaba lleno de neblinas que no le permitían latir. Yo estaba hecha pedazos, y vos no te importó, juntaste los pedazos uno por uno, y los sostuviste con cuidado para que no se pierda ninguno, para que cuando vuelva a salir a flote de esa depresión, no deje de ser yo. Me ayudaste a volver a brillar, a volver a tener luz propia. Estuviste ahí, y siempre voy a estar agradecida por eso.
Pero todo cambia. Como dice esa canción de los Jonas Brothers, la gente cambia y las promesas se rompen. Una noche, entre el alcohol y la música fuerte, te confundiste, o lo planeaste, no lo sé. Pero hiciste algo que no me gusto. Me abrazaste de una forma rara y me mordiste, todavía no entiendo bien que se te pasó por la cabeza, sólo se que después de esa noche, nada fue lo mismo para mí. Quién diria que un abrazo iba a significar el principio del fin.
Siempre fui muy tajante cuando algo no me gustaba. Te dejé en claro que eso no me gustó. Y nos peleamos. En el fondo los dos pensabamos que esa pelea iba a ser como las otras, que en dos semanas ibamos a volver a hablar. Pero la gente cambia, y las promesas se rompen. Pasaron 2 semanas, pasaron 3, y pasaron 2 años. 2 años sin saber nada de vos, hasta que me enteré que te habías metido en una religión umbanda, que te habías alejado de tu familia, que no sabían como sacarte de ese lugar. Me pidieron ayuda. No pude hacer nada. No supe hacer nada a tiempo. Todavía me siento culpable por no haber actuado. Todavia pienso que hubiera pasado si ese abrazo de mierda no hubiera cagado todo.
Pero 4 años después de ese abrazo, apareciste. Diste señales de vida. No sé que sentí, pero felicidad no fue. Supongo que internamente ya sabia que nada iba a ser lo mismo, porque yo ya no era la misma. Y vos tampoco eras el mismo.
Hoy me tocó decirte adiós. Con todo el dolor del mundo. Soltarte y soltar nuestra amistad, que en su momento me hizo tanto bien, pero que hoy ya no tiene nada para brindarme. No lo entendiste y no lo vas a entender. Siempre la mala termino siendo yo. Todavia me replanteo si la mala soy yo.
Pero no puedo fingir que no pasó nada. No puedo hacer como si fueras el mismo de toda mi infancia, porque no lo sos.
No sé que te hicieron, pero me duele muchísimo. Te extraño y te voy a extrañar siempre. Pero necesito cuidarme a mi misma. De vos, y de nuestra o relación tan tóxica. Quiero que seas feliz. Realmente quiero que algun día seas feliz. Y me siento muy triste sabiendo que nunca voy a poder ser parte de esa felicidad. Siempre vas a ser mi mejor amigo, nunca va a existir otro que me banque como vos lo hiciste. Pero la gente cambia, y las promesas se rompen, y nuestra promesa de amigos para siempre, esa noche del abrazo, se rompio.
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