lunes, 19 de agosto de 2019

Tareas pendientes

Necesito dejar de esperar. Siento que hace meses, estoy parada al lado tuyo soñando con que lo digas, lo demuestres, lo hagas. A veces, hasta me autoengaño con que lo escuche, con que por fin lo dijiste y que por fin venciste a tus miedos. Pero al final me doy cuenta que no, que en tu cabeza, tus miedos siguen hablando mas fuerte que tu corazón, y que no funcionas igual que yo. O simplemente, no queres. No te intereso lo suficiente. No significo en tu vida lo mismo que vos significas en la mía. Porque aunque me cueste admitirlo y de a ratos me haga la superada, me levanto y me acuesto pensando en vos. Te volviste una parte tan esencial en mi día a día, que me cuesta no sentirte presente en todo momento, viniéndote a mi mente hasta por el detalle mas mínimo. Tu carita de nene que no mata una mosca, me hace sonreír cuando se me viene a la mente. Cada mimo que me haces, cada beso que nos damos, lo grabo en mi mente como mi película de romance favorita. Pero yo no significo en tu vida, lo que vos significas en la mía. Y acá estoy. Esperando que digas, demuestres, hagas, y vos no, nunca nada. Necesito que esto pare. Que si esto va a seguir así, mejor no siga. Necesito dejar de esperar algo de vos, que por mas que me duela admitirlo, es obvio que nunca va a llegar. Y tengo que empezar a juntar el valor suficiente para hacer un paso al costado, y dejar de forzar algo que me hace mal.

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